Conjunto histórico

Pesquera ha sido históricamente un paso obligado de las principales vías de comunicación que han atravesado el territorio de Cantabria de norte a sur aprovechando las hendiduras abiertas por el río Besaya. De todas ellas hay una constancia en el entorno, a veces muy marcada, como en el tramo de calzada romana entre Pié de Concha y Somaconcha, en el Camino Real que pasaba por Ventorrillo, el ferrocarril de trazado espectacular entre túneles e impresionantes taludes, la carretera nacional 611 y, por último en un futuro próximo la Autovía de La Meseta.

Calzada romana

Palpable es el paso de los romanos por este municipio, en el que se conserva aun parte de la calzada que unía Pisoraca(Herrera de Pisuerga) con Iulobriga (Retortillo) y con el Portus Blendium (Suances), siendo ésta la principal vía de comunicación con la Meseta. Es uno de los mejores testimonios de red viaria legada por la civilización romana no sólo del Norte, sino del conjunto de la península Ibérica. Fue declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de Zona Arqueológica en abril 2.002.

La calzada romana fue la vía que articuló durante dieciocho siglos las comunicaciones del valle. Se construyó en el contexto de las guerras cántabras y el tramo Somaconcha-Bárcena de Pie de Concha, se encuentra el tramo mejor conservado. La calzada fue construida muy posiblemente durante las guerras cántabras para facilitar los desplazamientos de las legiones romanas, si bien después fue utilizada durante muchos siglos.

Calzada romana

Además de su función militar desarrolló una importante actividad comercial en el entorno de Julióbriga. Su fábrica se corresponde con la más representativa de la ingeniería imperial: la Strata Vía. La anchura de las vías dependía del trazado y de la orografía, no obstante existía una reglamentación sobre la construcción de viales que determinaba sus dimensiones, entre 3 y 6 metros. En las vías de montaña se podía reducir el ancho, dependiendo de lo angosto del pasillo.

 

Iglesia Parroquial de Pesquera

Se alza a un lado del pueblo elevada sobre un promontorio, que le hace perfectamente visible y permite, al mismo tiempo, desde su emplazamiento, contemplar el núcleo urbano de Pesquera. Joya románica, reconstruida y reformada en su estructura por donantes generosos, para salvarla de su casi total ruina. En ella se pueden contemplar muros de sillería de una vieja fábrica con inscripción del siglo XI. El templo posee un ábside de estructura gótica medieval, con bóveda de cañón apuntada (siglos XIV-XV), y el resto del edificio es de los siglos XVI y XVII.

Iglesia Parroquial de PesqueraTiene un origen románico del que es testigo una inscripción en el muro sur de la cabecera en la que se alcanza a leer la fecha de consagración del edificio en el año 1.085 por el obispo Gómez de Burgos. A excepción de este detalle, la fábrica del resto de la iglesia es producto de diversas épocas. La cabecera recta con bóveda de cañón ligeramente apuntada se inscribe en la tradición del gótico rural de los siglos XIV o XV. El resto (nave, torre, sacristía y pórtico) muestra un estilo desornamentado característico también de las zonas rurales en los siglos XVI y XVII. En el interior, tiene interés la imagen del patrón instalada en el retablo mayor, así como dos grandes lienzos de San Isidro y San Leandro, copias modernas de Murillo.

 

El ayuntamiento y la cárcel

De 1.856, según reza el grabado sobre el dintel de la puerta, muestra su antigüedad en la pétrea estructura. En la cárcel que dicen nunca tuvo entre sus muros personas acusadas de delitos graves, y si algunos presos “en depósito franco” cuando eran conducidos a través de Las Hoces en carromato, a otras poblaciones. En el período entre 1752 y 1761 se construyó en el casco de la villa, barrio de La Fragua, un edificio para ayuntamiento y cárcel, con habitación alta, que tenía 32 pies de frente y veintiuno de hueco, lindando a todos los aires con caminos concejiles.

Ayuntamiento y relo de sol

El edificio conserva uno de los escasos relojes de sol existentes en edificios públicos de la región. Sobre ménsula curva en el esquinal izquierdo del ayuntamiento de Pesquera. Bloque rectangular alargado, de 60 cm. de ancho por 48-50 de alto. De un solo cuadrante, grabado con líneas horarias que parten del semicírculo clásico y se encierran en marco también grabado. Los números son árabes y están repintados. Conserva fleje largo y torcido de un solo apoyo. Sobre la ménsula, va señalado el “AÑO 1779” o 1759, y una exclamación de “VIVA PESQUERA”. Esto nos permite considerar la fecha de alguna reforma en edificio existente con anterioridad.

 

El Rollo, picota de la antigua villa

El rolloEn la plaza del Ayuntamiento se yergue el Rollo de Jurisdicción del S. XVI. Pesquera conserva uno de los pocos “rollos” o picotas de piedra, con planta circular, de Cantabria. En él están labradas cuatro cabezas de animales. Hay que echar siglos atrás y ver cómo allí eran conducidas las personas cuya conducta merecía el público escarmiento. La justicia solía ser más que ejemplarizadora, escarnizadora y el reo un objeto de pública mofa, desprecio o escarnio. La picota era el escaparate donde el delincuente había de pagar su primera pena, expuesto a la curiosidad no siempre conmiserativa de la gente.

Vetusta piedra cilíndrica, que descansa sobre una escalinata circular, de cuatro peldaños, el fuste cilíndrico de varias piezas se remata en una especie de capitel del que sobresalen cuatro cabezas monstruosas medio humanas, medio quiméricas, y en la parte superior una pieza suelta y nueva a modo de escalón. Llama la atención su bello capitel y su armoniosa concepción; las cuatro cabezas de animales fantasmagóricos que sobresalen a modo de canelillos y la pátina de su piedra perfectamente labrada.

0 Comentarios

Deja un comentario