Espacios verdes

Parque del Retiro

Este parque esta ubicado en el corazón de la capital, a unos pasos de la famosa Puerta de Alcalá. Es un parque inmenso pues mide 118 hectáreas y tiene su origen en la época del Rey Enrique IV alrededor del año 1640. Paseando por sus calzadas encontrarás hermosos jardines, fuentes y monumentos, como el Monumento dedicado al Rey Alfonso XII, frente a un hermoso estanque donde se puede montar en barca. Palacio de Cristal

Existen diferentes teorías sobre el origen del estanque, aunque se cree que se aprovechó un pantano existente que había en el reinado de Felipe II (1559-1598), del que salían una red de canales, lagos artificiales y estanques que permitían regar los jardines. El estanque, con 280 metros de largo x 140 metros de ancho, tenía en su parte central una isleta ovalada que hacía las veces de escenario para obras teatrales o de pescadero.

Otro de los rincones más bellos del Parque del Retiro es el Palacio de Cristal. Este rincón del Retiro, una de las más populares entre los visitantes del parque madrileño, es obra del arquitecto Ricardo González Bosco. Construido en 1887 como uno de los pabellones de la Exposición de las Islas Filipinas, con el fin de ser un invernadero donde albergar una muestra de plantas y flores de la por entonces colonia española, sigue las tendencias arquitectónicas de la época, combinando hierro y cristal. Ahora el edificio del Palacio de Cristal es una de las sedes del Museo Centro de Arte Reina Sofía.

 

Rincón a descubrir

Uno de los rincones a descubrir en tu paseo por el parque del Retiro de Madrid es, sin duda, la Rosaleda de Cecilio Rodríguez. Se encuentra situado en la zona sur del parque, algo alejada de la más popular zona que rodea al gran estanque. Cuando la visites, te encontrarás con un jardín lleno de rosales de todas las especies, ordenado en torno a una fuente con estanque, y con otras dos fuentes a ambos lados.

Rosaleda de Cecilio Rodríguez

 

Real Jardín Botánico

 Un buen lugar donde pasear rodeado de vegetación de lugares tan dispares del planeta como Estados Unidos o Las Islas Canarias es el Real Jardín Botánico. Lo que más llama la atención es, sin duda, el invernadero, por su gran variedad deReal Jardín Botánico cactus y plantas tropicales: los hay en miniatura y otros que sobrepasan el techo. Una vez fuera seguimos por las sendas rodeadas de árboles centenarios, hasta encontrarnos con el ciprés más viejo del jardín, con casi 250 años de vida.

El Jardín Botánico está dividido en tres apartados: la terraza de los cuadros, donde están las plantas aromáticas y medicinales; la terraza de las escuelas botánicas, donde hay una interesantísima colección de plantas, algunas muy antiguas; la terraza del Plano de la flor, donde hay arbustos y árboles. 

 

Jardín botánico de Atocha

Cuando llegues a la Estación de Atocha, no pierdas la oportunidad de ver el primer jardín de la ciudad en el interior de la propia estación ferroviaria.Jardín botánico Atocha

Tras la remodelación realizada por el arquitecto Moneo entre 1985 y 1992, el histórico edificio de la Estación de Atocha vio sustituidos los trenes por un jardín invernadero. Contrasta la estructura de hierro que alberga el frondoso jardín iluminado por luz natural que mantiene un ambiente cálido y húmedo óptimo para plantas de origen tropical y numerosas tortugas.

Las mejores vistas de este jardín invernadero las tienes desde la segunda planta del edificio de la nueva estación, desde donde también descubrirás rincones curiosos, como el conjunto escultórico de bronce en homenaje al viajero, con maletas y equipajes que sirve para el descanso de viajeros y paseantes.

 

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